El golf está en una constante evolución, y el CEO de LIV Golf, Scott O’Neill, está en el centro de esta transformación. Desde su nombramiento en enero de 2025, O’Neill ha tomado decisiones audaces con el objetivo de redefinir el papel de LIV en el mundo del golf profesional. En una reciente conferencia, destacó algunos de los desafíos y logros que ha enfrentado en este nuevo rol.
O’Neill comparte su visión de LIV Golf, enfatizando que cada cambio es una oportunidad para crear un impacto duradero en la industria. “Lo que hemos visto aquí en LIV es espectacular. La forma en que hemos construido y desafiado el statu quo en el golf no tiene precedentes”, afirma. Su enfoque ha sido claro: no solo se trata de ser competidores en el escenario del golf, sino de colaborar y formar alianzas con organizaciones clave, incluyendo los organismos más reconocidos en el deporte, como la USGA y el R&A.
Una de las decisiones más significativas que ha tomado es ampliar el formato de los torneos de 54 a 72 hoyos. Este cambio refleja la intención de O’Neill de hacer que LIV Golf sea más atractivo para una audiencia global y ajustarse a los estándares establecidos por otras ligas. Además, ha hablado sobre la importancia de establecer una presencia en medios de comunicación de alto calibre y de conseguir patrocinadores reconocidos para fortalecer la marca LIV.
Sin embargo, pese a estos avances, O’Neill reconoce que la búsqueda de una audiencia más amplia es un desafío. Aun teniendo contratos con grandes redes, como Fox, y habiendo visto un aumento del 120% en la audiencia, sabe que aún queda mucho por hacer. “Este es un liga que se basa en una visión global, y estamos decididos a encontrar nuevas oportunidades en mercados emergentes. No solo queremos ser una opción en Estados Unidos, sino en todo el mundo”, explica.
La aspiración de O’Neill va más allá de solo conseguir visibilidad; busca que LIV se establezca como la liga de golf dominante a nivel mundial. “Si tenemos éxito, seremos reconocidos fuera de los Estados Unidos como la principal liga de golf. Esa es la meta que hemos trazado”, señala. Esto implica también trabajar para obtener puntos en el ranking mundial de golf, algo que podría realizarse antes del inicio de la temporada 2026.
El ambiente que O’Neill ha cultivado en LIV es uno de innovación y agresividad, centrándose en la próxima generación de jugadores. La idea de “hacer asociaciones” en lugar de “competir” simboliza un cambio de paradigma que, según él, es necesario en un deporte que siempre ha sido un poco reacio a la evolución.
Con cada paso, O’Neill y su equipo buscan construir un futuro en el que el golf no solo crezca como un deporte competitivo, sino que también fomente los valores de humildad, resiliencia y trabajo duro que son esenciales en el juego. “Hoy en día, nuestro trabajo es poner más palos en las manos de los niños, porque esos valores importan en el mundo”, añade.
En resumen, la transición de LIV Golf bajo la dirección de O’Neill representa una serie de movimientos estratégicos que buscan no solo el reconocimiento, sino también la universalidad del golf. En el Club de Golf La Garza, donde también valoramos la evolución y comunidad dentro del deporte, seguimos atentos a estas transformaciones y nos sentimos inspirados por la posibilidad de un golf más inclusivo y dinámico.
Club de Golf La Garza
Fuente original del artículo e imagen: Golf.com
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