Por qué este consejo tan común es en realidad terrible para tu swing.


En el mundo del golf, existen ciertos consejos que se repiten tanto que acaban convirtiéndose en dogmas. Uno de estos mantras es el clásico «mantén la cabeza abajo». Sin embargo, esta filosofía, que parece tan sencilla y efectiva, podría estar haciendo más daño que bien a tu swing. Esto es algo que ha analizado Josh Troyer, Director de Calidad de Enseñanza en GOLFTEC, quien pone en tela de juicio este consejo tan popular.

Mantener la cabeza rígida y enfocada en la bola durante el golpe puede parecer una buena estrategia, pero Troyer explica que este enfoque limita el movimiento natural del cuerpo. Al fijar la cabeza y los ojos en la bola, los golfistas tienden a restringir la rotación de los hombros y, lo que es más crucial, la extensión del pecho durante el impacto. Este bloqueo corporal no solo dificulta la generación de velocidad, sino que también impide realizar contacto sólido con la bola.

Imagínate tratando de mantener la cabeza completamente hacia abajo mientras intentas extender el pecho hacia arriba. La incomodidad de esta postura es evidente y, como apunta Troyer, es prácticamente inviable a plena velocidad mientras se está en juego con un palo de golf. Muchos aficionados caen en esta trampa, creyendo que la disciplina consiste en mantener la cabeza abajo, pero lo cierto es que esta rigidez resulta contraproducente.

La enseñanza que propone Troyer es mucho más efectiva: permite que tu cabeza se mueva naturalmente siguiendo la trayectoria de la bola. Al hacer esto, los hombros pueden rotar libremente, la columna vertebral tiene espacio para extenderse correctamente, y el pecho puede elevarse cómodamente a través del impacto. De hecho, uno de los signos más evidentes de un buen golpe es que la cabeza del jugador se haya movido en la dirección del objetivo durante la ejecución.

Si observamos a los mejores golfistas, como Dustin Johnson, notamos que en el momento del impacto su cabeza ya está empezando a moverse hacia donde va la bola. Nunca verás a un profesional quedándose inmóvil sobre la bola, pues esta fluidez es clave para lograr un swing potente y efectivo.

Si te has sentido limitado en tu juego o no has logrado la distancia que deseas, la solución podría ser más sencilla de lo que imaginas. Deja de intentar «mantener la cabeza abajo» y empieza a permitir que se mueva con todo tu cuerpo. La armonía en el movimiento no solo mejorará tu rendimiento en el campo, sino que te acercará un poco más a la esencia del golf: disfrutar del juego.

En el Club de Golf La Garza, donde cada golpe resuena con la pasión del golf y la camaradería, tomamos en cuenta las mejores enseñanzas para que nuestros socios y socias siempre mejoren en su juego. ¡A seguir disfrutando de este maravilloso deporte!

Club de Golf La Garza

Fuente original del artículo e imagen: Golf.com

¿Te gustaría vivir tu propia experiencia en el green? Te esperamos en La Garza.

Síguenos en nuestras redes:


Facebook


Instagram

Visítanos en

Inicio


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *